
Al pensar en la empatía médica con IA, debemos recordar lo evidente: atender bien al paciente no es una cuestión de cortesía. La actitud empática del médico mejora la calidad de la conexión y tiene efectos positivos concretos en la adherencia al tratamiento y los resultados clínicos.
Una revisión sobre el tema publicada en 2012 indica que la empatía en la atención mejora el control de los síntomas, lo que demuestra que esta actitud debe considerarse un aspecto fundamental de la práctica médica. La evidencia científica en este sentido sigue creciendo, e incluye un estudio reciente sobre los beneficios de la atención empática en pacientes con dolor lumbar crónico.
Sin embargo, adoptar una actitud empática y establecer una conexión adecuada con el paciente durante la práctica médica supone un reto para muchos profesionales.
Los estudios sobre el problema muestran que los planes de estudios de medicina que prestan poca atención a la comunicación, los entornos muy competitivos, las jornadas prolongadas, la presión por la productividad y la sobrecarga de tareas administrativas desincentivan la atención empática y alejan al médico del paciente.
El resultado es una pérdida de la dimensión humana de la medicina, con relaciones cada vez más apresuradas y protocolarias. Por un lado, profesionales agotados. Por otro, personas que no reciben la atención adecuada.
El peso de la burocracia: tareas que alejan a los médicos de sus pacientes
¿Qué se puede hacer para cambiar esta situación? Un artículo de revisión publicado en 2024 en Journal of Evaluation in Clinical Practice afirma que desarrollar la empatía no es una tarea exclusivamente individual que pueda resolverse con formación.
Para los autores, es necesario transformar el sistema sanitario, con estructuras, procesos y culturas capaces de fomentar relaciones empáticas. Una de las principales medidas recomendadas en el estudio es adoptar tecnologías que simplifiquen los procesos administrativos y faciliten el trabajo clínico. La lógica es muy sencilla: los médicos que disponen de más tiempo pueden dedicarse más y mejor a sus pacientes.
El impacto de la burocracia en la rutina médica es un debate clave. Un estudio publicado en 2016 en la revista Annals of Internal Medicine mostró que los médicos dedican, de media, el 49% de su jornada a completar historias clínicas electrónicas y realizar tareas administrativas.
Para muchos profesionales, la rutina resulta aún más agotadora, con horas adicionales para finalizar tareas como la anamnesis, los consentimientos informados, los certificados médicos, las recetas y la documentación de las aseguradoras de salud.
Tareas burocráticas que consumen el tiempo del médico
Cumplimentación de historias clínicas electrónicas
Emisión de certificados médicos, recetas y consentimientos informados
Documentación exigida por las aseguradoras de salud
Registro de la anamnesis y la evolución clínica
Organización de pruebas e informes administrativos
Inteligencia artificial: una aliada de la empatía en la práctica médica
Si la sobrecarga burocrática es un problema, las nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial se perfilan como una solución. Al realizar tareas laboriosas y repetitivas, las IA liberan al médico para su función primordial: cuidar de las personas, con una escucha atenta y empática que permita construir conexiones más sólidas con los pacientes.
Entre las actividades que ya pueden simplificarse y automatizarse están la transcripción de consultas, el triaje y la priorización de pruebas y mensajes, la cumplimentación de historias clínicas electrónicas y el apoyo al razonamiento clínico.
Lee también: Tres lecciones sobre el futuro de la escucha médica y la atención humanizada.
Actividades que ya pueden contar con el apoyo de la inteligencia artificial
Transcripción automática de consultas médicas
Triaje de pruebas y mensajes prioritarios
Cumplimentación inteligente de historias clínicas
Generación de resúmenes clínicos para apoyar el razonamiento
Automatización de tareas repetitivas y administrativas
Cómo demostrar empatía y mejorar la conexión con el paciente
La relación médico-paciente es un elemento central de la atención, pero sigue siendo un reto en medicina. Para mejorar este aspecto, es necesario adoptar conductas que lo favorezcan en la consulta.
Empieza la consulta estableciendo las prioridades del paciente
Comienza con una pregunta breve como “¿Qué es lo más importante que te gustaría resolver hoy?” y repite la prioridad del paciente en una frase. La definición de prioridades mejora la percepción de escucha y el enfoque de la consulta.
Escucha activa, con preguntas abiertas, reformulación y validación
Haz algunas preguntas abiertas sobre la situación del paciente y después confirma lo que has entendido con una breve reformulación, como “Entiendo que te sientes…”. Este enfoque aumenta la satisfacción y la adherencia, y también reduce la ansiedad del paciente.
Reduce la sensación de prisa optimizando las tareas
Mantén el móvil fuera del campo visual siempre que sea posible y toma notas breves durante la consulta, utilizando herramientas de documentación para realizar este trabajo. Reducir estas tareas aumenta el tiempo de contacto efectivo con el paciente y favorece una conexión de mayor calidad.
Utiliza pequeñas expresiones de empatía y resúmenes clínicos
Las frases empáticas breves como “Eso debe de ser difícil” y “Gracias por contármelo” tienen un efecto positivo en la atención, al igual que los resúmenes breves de lo hablado y de los siguientes pasos. Los estudios muestran que las frases negativas pueden incluso intensificar la percepción del dolor de los pacientes.
Conoce herramientas para documentar la atención. Accede a Voa y descubre cómo encajan en tu rutina.
Artículos relacionados





