
La nueva norma del CFM de Brasil sobre IA ha establecido reglas más claras y estructuradas sobre el uso ético, transparente y seguro de la inteligencia artificial en la práctica médica, reconociendo formalmente la IA como una herramienta legítima de apoyo a la atención sanitaria. El nuevo marco normativo específico define derechos, deberes, criterios de riesgo y reglas de gobernanza para los médicos y las instituciones que utilizan o desarrollan sistemas de IA. Sin embargo, en la práctica muchos profesionales siguen teniendo dudas sobre distintos puntos del documento.
Principales puntos de la resolución del CFM sobre IA en medicina
Los médicos pueden utilizar inteligencia artificial en la práctica clínica siempre que mantengan la autonomía y el criterio crítico sobre los diagnósticos y las actuaciones.
La resolución del CFM reconoce la IA como una herramienta legítima de apoyo a la práctica médica.
El paciente debe ser informado cuando la IA represente un “apoyo relevante” en su atención, diagnóstico o tratamiento.
La interpretación de las especialistas es que no todo uso de IA exige una comunicación formal al paciente o una anotación específica en la historia clínica.
La norma no exige un documento de consentimiento firmado para utilizar IA en la consulta.
Los médicos y las instituciones siguen siendo responsables de las decisiones clínicas tomadas con apoyo de la inteligencia artificial.
Las herramientas de IA utilizadas en salud deben cumplir criterios de seguridad, privacidad y gobernanza de datos.
El concepto de “apoyo relevante” sigue generando dudas jurídicas y puede requerir nuevas aclaraciones del CFM.
Para explicar qué cambia con la nueva resolución del CFM y debatir cuestiones sensibles de seguridad jurídica, conversé con Andrezza Hautsch Oikawa y Leticia Menegaço de Camargo, socias de Advocacia Correa de Castro. Las especialistas analizaron el nuevo contexto, resolvieron dudas y aportaron una serie de recomendaciones valiosas para los médicos, incluida una interpretación de lo que la resolución define como “apoyo relevante” de la IA en la práctica médica. La conversación completa está disponible en el canal de YouTube de Voa, pero el blog recoge cinco preguntas y respuestas sobre los temas centrales. Estos son los principales puntos:
1. ¿Puede el médico utilizar inteligencia artificial en la consulta?
¡Sí! Esta es la principal conclusión de la resolución, que reconoce la IA como una herramienta legítima de apoyo a la práctica médica. El profesional puede utilizar la tecnología siempre que mantenga el criterio crítico al elegir la herramienta y la autoridad final sobre los diagnósticos, las actuaciones y las decisiones clínicas. La autonomía del médico sigue preservada: tener el control total de las decisiones es un derecho y un deber del profesional.
La resolución destaca que el médico debe garantizar que el uso de modelos, sistemas y aplicaciones de IA no comprometa la relación médico-paciente, la escucha de calidad ni la empatía.
2. ¿Cuándo hay que informar al paciente del uso de IA?
La transparencia siempre es deseable, pero la resolución establece que el paciente tiene derecho a recibir información clara y accesible cuando la IA se utilice como “apoyo relevante” en su atención, diagnóstico o tratamiento. Es decir, cuando la tecnología modifica la actuación profesional e influye decisivamente en el resultado. Solo en estos casos el médico debe registrar el uso de la herramienta en la historia clínica del paciente.
3. ¿Qué considera el CFM un “apoyo relevante” de la IA en la práctica médica?
Este es uno de los puntos sensibles de la resolución del CFM, ya que el texto no aclara qué puede considerarse “apoyo relevante” en la práctica médica. Para las especialistas consultadas, no todo uso de IA parece encajar en esta categoría. Transcribir u organizar una consulta, por ejemplo, no modifica directamente la actuación médica respecto al paciente. En cambio, una IA que sugiera un diagnóstico, tratamiento, informe o indicación clínica exige valorar con atención si su contribución constituiría un “apoyo relevante”.
“Esta cuestión no está clara en la norma. ¿Qué es un ‘apoyo relevante’? ¿Cuándo tiene el médico el deber de informar al paciente? Para mí, una herramienta que ayuda al médico con cuestiones administrativas de la atención, como transcribir la conversación, no encaja en esa definición”, explica la abogada Andrezza Hautsch Oikawa.
“Este fragmento de la resolución puede dar lugar a distintas interpretaciones. Los médicos y las instituciones sanitarias deben realizar las adaptaciones necesarias, pero todavía no existe suficiente respaldo jurídico para definir qué es ese ‘apoyo relevante’. Quizá el CFM tenga que apoyar a los profesionales en este aspecto”, añade Leticia Menegaço de Camargo.
4. ¿Informar al paciente equivale a obtener un consentimiento firmado?
No. La resolución establece que el paciente tiene derecho a ser informado de forma clara cuando la IA se utilice como apoyo relevante. Esto se hace mediante una anotación en la historia clínica para garantizar la transparencia y la trazabilidad. Es decir, no es necesario solicitar un documento de consentimiento firmado para utilizar IA en la práctica clínica, como en el marco de la Lei Geral de Proteção de Dados Pessoais (LGPD) de Brasil.
“Hay una confusión entre informar al paciente y pedir un consentimiento firmado. El médico debe saber que son cosas muy distintas. La resolución sobre IA no dice nada sobre pedir autorización”, aclara Andrezza Hautsch Oikawa.
Nos parece adecuado informar del uso de IA, pero nunca hemos tenido un caso en el que un paciente haya vetado su uso. El paciente también percibe el valor de la IA como apoyo a la práctica médica, porque sabe que la herramienta se utiliza en su beneficio.
5. ¿Quién es responsable de los errores o las filtraciones de datos que impliquen IA?
La respuesta depende, por supuesto, de cada caso, pero las especialistas consideran que los médicos y las instituciones sanitarias tienen una mayor responsabilidad por una lógica sencilla: si la IA apoya la práctica médica, no ostenta la autoridad sobre el acto médico. Si la autoridad decisoria sigue siendo del médico, la responsabilidad también lo es.
“La IA organizará información, presentará datos y mostrará caminos, pero quien definirá el rumbo de la atención y tomará las decisiones será el médico”, subraya Leticia Menegaço de Camargo.
Según las especialistas, este punto refuerza la importancia de elegir y utilizar únicamente herramientas especializadas en atención sanitaria, desarrolladas para evitar problemas de confidencialidad, privacidad y seguridad. También resulta cada vez más esencial saber cómo evitar los errores más habituales al utilizar IA en la práctica médica.
En resumen: qué cambia con la nueva resolución del CFM sobre IA
La nueva resolución del CFM representa un paso importante para aportar más seguridad jurídica, transparencia y orientación ética al uso de la inteligencia artificial en medicina. La norma reconoce la IA como una herramienta legítima de apoyo a la práctica médica, pero refuerza que la responsabilidad sobre las decisiones clínicas sigue correspondiendo al médico.
En el día a día, el documento indica que la inteligencia artificial debe utilizarse para ampliar la capacidad del profesional, reducir las tareas operativas y apoyar la atención al paciente. Esto no sustituye el criterio clínico, la escucha de calidad ni la relación médico-paciente.
Al mismo tiempo, la resolución sigue dejando dudas sobre conceptos como “apoyo relevante”. Este punto demuestra que el debate sobre la IA en salud continuará evolucionando junto con la tecnología, la regulación y su adopción en la práctica médica.
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